Winter: capítulo 3

Aquí ya empiezan los momentos románticos QUE PARECEN DE ANIME. ESE ES MI PROBLEMA así que ya podéis empezar a criticar, que no os voy a pegar principalmente porque no vivís en la misma ciudad que yo.
3.- Dance at the rhythm of music (Baile al ritmo de la música).
Estaba ordenando unos cuantos libros de los estantes más altos, encaramada a la escalera, cuando Ben entró.
-Buenas tardes -saludó.
-Buenas, Benjamin -le respondió mi padre.
-Hola, Ben -dije yo.
Casi había terminado de bajar de la escalera cuando uno de los peldaños cedió. Di un gritito, notando que iba hacia atrás, pero antes de caer de espaldas al suelo me encontré en brazos de Ben. Levanté la vista y vi su cara de preocupación. Algo cálido me inundó el pecho. Mi padre ya había llegado a nuestro lado, con cara de susto.
-¿Estás bien? -preguntó mi padre.
-Sí.
-¿No te has hecho daño? -quiso saber Ben. Me apoyé en él para enderezarme. Nos miramos un momento. Me fijé en sus preciosos ojos verdes, y me noté enrojecer. Los dos desviamos la mirada hacia otro lado.
-Estoy perfectamente -retomé la conversación-. No soy una debilucha -les recriminé-. Pero gracias, Ben.
Levantó el pulgar por toda respuesta.
-Esto pasa porque soy un tacaño -se lamentó mi padre-. ¡Si la madera está podrida! -susurró para sí mismo agachándose a mirar el peldaño roto-. Mea culpa, Roxanne.
-No pasa nada, papá -lo tranquilicé.
Mi padre se levantó y se llevó la escalera a la trastienda.
-Bueno, Ben -dije, para centrarme en mi misión del día-, ¿qué me traes?
Me dio una lista con títulos de algunos libros en la estantería de su madre.
-¡Ah, Carlos Ruiz Zafón! Me encanta. Tenemos el tercero de la saga, a tu madre le gustará -le devolví la lista y me adentré en la librería a buscar el libro.
De vuelta, mi padre se estaba enfundando en su abrigo.
-¿Adónde vas, papá? -pregunté, aún con el libro en las manos.
-Tengo que salir a hacer la compra antes de que vuelva tu madre -me informó-. Cuida de la tienda.
-Por supuesto.
En cuanto dejé de ver a mi padre por el escaparate, corrí a la radio, con una sonrisa. Puse una lista de mis canciones predilectas.
-¿Este te suena? -le pregunté mostrándole el libro a Ben.
-No. Pero me fío de ti. Me lo llevo.
-En seguida te lo envuelvo -le dije.
Él asintió. Mientras yo me encargaba del regalo, él cantaba por lo bajini la canción de mi playlist.
-Vamos, canta. Que no te dé vergüenza -lo animé.
-Tú también, entonces.
Armamos un buen espectáculo cantando The Eye of the Tiger. Yo simulando la guitarra y él la batería. Al término de la canción, y entre risas, terminé de envolver el regalo. La siguiente era más calmada: Kokoro no Fanfare. En un principio estaba un poco avergonzada, pues nadie, apenas mis padres, sabían que me gustaba el J-Pop, pero Ben cerró los ojos con una sonrisa serena y pareció disfrutarla.
-Aquí tienes -le entregué el libro, ya envuelto y preparado, y me pagó.
-Esta canción es bonita -me comentó, con un tono tranquilo-. No sabía que te gustase la música japonesa.
-Me encanta. Es J-Pop.
La canción terminó y se encendió la llama de FIRE!! (N/A: he aquí una de mis ridículas metáforas) con las primeras notas. Ben estaba con la boca abierta.
-Esta canción me suena... -dijo él, con cara de pensar.
Me puse a cantarla y me dejé llevar. Cuando empezó el estribillo Ben se animó. Me cogió de las manos y empezamos a bailar, siguiendo el ritmo. En las partes algo más lentas hicimos el baka el  tonto, pero cuando la música aceleró bailamos dejando el ritmo fluir. Cogidos de las manos, chocándolas al ritmo, dando vueltas, improvisando pasos... Bailamos hasta que se acabó la canción. Me senté en el taburete tras el mostrador, cansada y riendo. Ben se sentó en el suelo.
-Así que se llama "FIRE!!", ¿eh? -resopló-. Oí esa canción un millón de veces en mi infancia... Por supuesto que me sonaba...
Ben tenía una mirada nostálgica y perdida.
-¿A que duele cuando te asaltan los recuerdos de la infancia? -le pregunté, adivinando sus sentimientos-. En parte volver a escuchar estas canciones fue lo que me descubrió el J-Pop.
Movió la cabeza, para despejarse y se levantó de un salto. Empezó otra canción.
-¿Qué significan las últimas palabras del estribillo? -me preguntó.
-"Kimi wo tsurete" -recité de memoria-. "Llevarte a lo largo". Algunas frases japonesas no tienen una traducción concreta, es lo más parecido que hay...
-Entonces yo también quiero -me soltó.
-¿El qué?
-Llevarte a lo largo de la frontera y más allá.
Ben había entendido parte de la letra, de alguna manera.
-Vale -acepté, con una sonrisa.
Ben se quedó conmigo hasta que acabó mi lista de canciones y una media hora más, cuando llegó mi padre. En todo ese tiempo estuvimos cantando, hablando... conociéndonos, de alguna manera. Haciéndonos más amigos. Compartimos más bromas y risas. Ben consiguió hacerme rabiar y se llevó uno de mis golpes cariñosos, de los que les doy a los amigos que aprecio. Todo esto mientras atendía a los clientes, aunque no fueron muchos. Ben me ayudó. Cuando despaché al último, retomamos nuestra conversación, y acabé picándolo. Él, medio enfurruñado, se puso a hacerme cosquillas como broma, o pequeña venganza. Así nos encontró mi padre: ambos riendo, yo medio doblada y Ben agarrándome de la cintura. Al verlo, inmediatamente se nos cortó el rollo: nos callamos y me enderecé. Aun con eso, Ben no me soltó de la cintura.
-¿Qué está pasando? -preguntó, extrañado.
Ben se percató de la situación y me quitó las manos de alrededor de la cintura, rojo como un tomate. Más o menos igual que yo.
-Emm... -balbuceé yo.
-Pues... -tartamudeó Ben, mirando al suelo.
-Bueno, da igual. Yo no me meto en cosas de adolescentes -atajó mi padre, poniéndose tras el mostrador.
-Me voy ya -dijo Ben, algo cortado.
Lo acompañé fuera de la tienda. El viento de invierno nos calmó un poco. A mí casi me congeló, pues salí sin abrigo.
-Me lo he pasado genial, Rox -me confesó con una sonrisa.
-Yo también -le respondí.
Le di un beso en la mejilla como despedida y me metí corriendo en la librería, muerta de vergüenza. Miré a través de la puerta, y le vi ponerse la mano donde le había plantado el beso, sonrojado. Lo observé irse con su media sonrisa de lado, aunque con un poco de timidez en su expresión aquella vez.
Y en el próximo:  The war and the new one.  (Aquí faltaría una catchphrase, como en los animes xD)

Creo que este es el más corto, o a mí me lo parece. Quiero críticas. No sé, algo que mejorar.

Comentarios

  1. Me encantaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ^^ ajshaasjhajshajsahsjahs ESTA PAREJA ES ADORABLE. No sé que podría ponerte como crítica, porque todo me ha parecido perfecto owo

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  2. Que monos son *-* Esto es amor, si si, no pasa todo de un día al siguiente, primero se conocen, como debe de ser >w< No le veo ningún fallo, así que no puedo decirte nada para mejorar ewe

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  3. Yo es que tengo una relación amor-odio con esta historia. La adoro porque me gusta un montón, pero la detesto un poco porque es como las parejitas pastelosas/tocanarices que veo por la calle/bus/metro/parques/tiendas/etc, me recuerdan los sola que estoy. Y después de este momento confesión (?), críticas... No sé que decirte. Te dije que no se me da bien criticar.
    Por cierto... ¿De quién es esa canción, la de ''FIRE!!''? Es que me has dado curiosidad xD
    Ah, publico con la cuenta de Google, pero soy la TwoLionsOneBow (como no se me nota ni nada...).

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