El último side-story AshTysh.

Aquí estamos de vuelta con el que debería ser, esta vez sí, el último side-story AshTysh. Estoy satisfecha con lo que he escrito y con el final que les he dado. Aunque la idea para esta historia me la dio Ali, así que lo he escrito gracias a ella. Yo no tenía pensado escribir más de ellos, pero gracias a aquel tuit de Ali, aquí está. Sin más preámbulos, os lo dejo:
¿Realmente se lee alguien estas introducciones?

Side-story 9: Planes diferentes no tan diferentes.
Es el decimoctavo cumpleaños de Tysha. Sus amigos y amigas y algunos de sus familiares se han reunido en el piso alquilado que comparte con su mejor amiga. Casi todos están allí... Menos Astrael. Tysha está más decepcionada a cada minuto que pasa. Daniel ya le ha dicho que simplemente llega tarde.
"Mejor, así tengo más tiempo para reunir valor" piensa Tysha. Lleva meses pensando declararse otra vez a Astrael. Pedirle salir, si él dijera que aún siente lo mismo, a pesar del tiempo que ha transcurrido desde aquella noche.
Han pasado casi 4 años, durante los que ambos han llegado a conocerse profunda y sinceramente. Cuanto más aprendía sobre Astrael, más se enamoraba Tysha. El día de su último beso, empezó a a dejar de verlo como una figura inalcanzable, para empezar a ver a la persona más allá de lo que le permitían sus sentimientos. Ahora que ella también es una adulta y cuenta con más experiencia a sus espaldas, entiende a Astrael mucho mejor. "Ya no estoy tan lejos de ti" solía pensar desde que cumplió los 17.
-Dice que ya está de camino -Iris le pone una mano en el hombro, sacándola de su ensueño.
-Pues llega bien tarde -responde Tysha, sabiendo a quién se refiere su hermana, y se cruza de brazos-. A lo mejor no le dejo ni entrar.
Iris ríe brevemente.
-Te arrepentirías de ello -dice con una sonrisa amable.
Aun así, Astrael no aparece hasta que llega la hora de los regalos.
-¿Pretende hacer una entrada dramática o algo así? -se pregunta Dan mientras Iris atiende la puerta.
-Es tu hermano. Deberías saberlo -responde Tysha, algo enfadada por el retraso de Astrael.
Dan solo le sonríe. ¿Qué les ha dado a él y su hermana por las sonrisas amables hoy? Tysha no es tonta, y en su mente empieza a formarse la idea de que están tramando algo con respecto a Ash. Algo como haberles organizado una cita.
-No puedo, Iris. No puedo -Astrael está en la puerta, renegando de todo el valor que tuviera alguna vez en su vida.
-Sí puedes. Todo va a salir bien -lo tranquiliza Iris.
-No puedo. Me va a decir que no y va a ser un desastre. Le voy a arruinar el cumpleaños -Astrael suspira, tratando de calmarse. Iris se fija en que está temblando.
-Astrael -empieza, poniéndole las manos en los hombros-, estás loco, tu idea es una locura, y no podría imaginar a nadie mejor para mi hermana. Llevas meses preparándote para esto. Recomponte, o te cruzo la cara.
-Vale. No hace falta -dice Ash antes de que Iris cumpla su amenaza.
Los dos entran en el salón de la casa. Tysha salta del asiento al verlo, y los dos se abrazan.
-Feliz entrada en la edad adulta, Ty-ty -empieza Astrael.
-Gracias, pero ¿no puedes felicitarme como todo el mundo?
-No es mi estilo hacer lo que se espera. Al menos hoy.
Tysha tuerce el gesto, algo confundida. Su estómago le dice que va a pasar algo.
-Han venido hasta tus padres... -comenta Ash, nervioso.
-Me han regalado un coche -comenta Tysha volviéndose a mirarlos, mientras Ash se gira a Iris y Dan, llevándose las manos a la cabeza. Y él que creía que no podía estar más nervioso.Pero la presencia de sus padres consigue que alcance un nuevo nivel.
-Bueno -empieza Tysha, volviendo a su actitud enfadada-, me habrás traído un regalo.
-Claro, ¿no me ves? -responde Astrael señalándose.
-Estás de broma -Tysha enarca las cejas.
-Sí. La verdad es que tengo algo que decirte, pero... hay demasiadas personas.
Tysha se traga una sonrisa y trata de controlar sus nervios antes las palabras de Ash.
-No me digas, ¿te da vergüenza? ¿A ti? -lo pincha, intentando sacarle lo que sea que tenga que decirle.
-Sí. Porque se trata de ti -le responde Ash. Ahora ambos están empezando a sonrojarse.
Iris y Dan no pierden ojo desde su esquina, apenas reprimiendo una sonrisa, mientras el resto no les presta demasiada atención.
-Se trata de ti, Tysha. De la increíble chica que conozco desde que estaba empezando a madurar y a la que he visto convertirse en una adulta, en su propia persona. Eres muy importante para mí, demasiado como para arruinar esto...
-¿Esto? Ash, yo te quiero un montón, y tu amistad es para mí más que un tesoro -dice Tysha, cogiéndole las manos y sonriendo-. Lo que sea que tengas que decirme, no tengas miedo.
Astrael inspira hondo. La lleva al centro de la sala, para llamar la atención de todos sin tener que hacerlo realmente. Está demasiado nervioso para hacer algo así.
-Tysha -empieza Astrael-, cuando te conocí tú no podías verme como quería que lo hicieras, pero yo tampoco entendía en aquel entonces todo lo que eras ni todo en lo que te convertirías. Me encapriché de tu apariencia y acabé encontrando una chica terriblemente interesante, pero al menos sabía que a ambos nos faltaba algo. Creo que ahora ambos tenemos ese algo. Esos sentimientos pasajeros que tenía por una cría que no terminaba de entenderme se han convertido en amor en estos 4 años, Tysha. -la gente a su alrededor casi contiene la respiración, Iris y Dan sonríen como idiotas, apretándose las manos tan fuerte que casi se hacen daño de la emoción.- No es que me sigas gustando, Tysha, es que ahora me gustas de verdad. Te quiero.
-Yo también -suelta Tysha de pura emoción apenas ha terminado Astrael, mirándolo a los ojos.
Astrael sonríe, aliviado. Ella lo abraza y la gente aplaude sin hacer mucho ruido, como temiendo interrumpir. Ambos se miran, pero justo cuando Tysha creen que van a besarse de nuevo por fin, Astrael interrumpe.
-Sí te he traído un regalo. Lo tiene Iris -dice, señalándola.
Iris asiente y se apura en traer el regalo, una gran caja envuelta en papel de regalo, con lazo y todo. Tysha abre la caja, pero lo que encuentra dentro es otra caja más pequeña. Dentro de la segunda, una tercera, y así hasta cuatro veces más, como las matrioskas. La última caja le cabe en la mano, es roja y claramente de joyería. A Tysha se le pasan dos posibilidades por la cabeza, pero elige la de los pendientes. Abre dicha cajita, encontrándose un anillo. Temblando, se gira a mirar a Astrael, que está detrás de ella... una rodilla en el suelo, con los brazos en alto y extendidos hacia ella. Tiene la sonrisa más tranquila y segura que Tysha le ha visto nunca.
-Tysha Lonnegan, ¿quieres casarte conmigo?
Tysha se queda con la boca abierta. Había soñado muchas veces con iniciar una relación con Astrael, pero no de esta forma. Y ahora que al fin está pasando, no querría que ocurriese de ninguna otra manera.
-Sí -susurra Tysha, su voz denotando sus sentimientos.
Cerrando la caja del anillo, para que no le pase nada, se echa sobre él, haciendo que los dos caigan al suelo. Astrael comienza a reírse, mezcla de felicidad y porque le encanta la reacción de Tysha.
Dan está ya llorando, Iris a punto de lo mismo, los amigos de Tysha aplaudiendo y animando, y sus familiares medio en shock.
La pareja aún en el suelo, Tysha se separa un poco de él para besarlo. Ambos se abrazan mientras dura el beso, felices.
-Ya que estamos, podríamos celebrar una boda doble, ¿no? -le dice Dan a Iris, todavía llorando y sonriendo como un idiota.
-¿Eh?

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